viernes, 21 de junio de 2013

Cuatro aspectos que implica ser una sola carne (parte 2)



            ¡Qué tal amigas!
          La semana pasada estuvimos analizando unidad física y la unidad del corazón.
          ¿Cómo te fue con el desafío?
          Hoy terminaremos con dos puntos más para lograr ser una sola carne.
3.- UNIDAD ESPIRITUAL.
Amós 3.3, 4.- ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?  ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa?
Hay que tener la misma fe, mismas convicciones bíblicas, mismos principios, mismo llamado.
Por ejemplo, su visión y metas espirituales como familia, que el padre asuma su responsabilidad como pastor del hogar, devocional juntos,  oración en los alimentos y en lo particular, y congruencia en casa, en el lugar de trabajo y en la iglesia.

Mt. 8.19.- Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.  20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

4.- UNIDAD EN LAS REGLAS DE LA CASA.
Esta situación es sumamente común en la consejería.
Es necesario previo acuerdo entre ambos cónyuges y con el compromiso de cumplirlas, por eso deben estar basadas en principios bíblicos para no tener la tentación de romper las reglas.
       Nosotros debemos ser los primeros en poner el ejemplo y ser consistentes, que tu no sea NO y tu sí, SÍ.
       Algunas ideas serían: horas de llegar, disciplina para los hijos, parámetros para amistades de cónyuges e hijos, qué actividades tendrán en el tiempo libre, tipos de películas, a qué lugares o eventos irán, tareas para cada quien, horario de ver televisión e internet, tiempo para hacer la tarea, día para visitar a las familias políticas, etc.
Para esto es básico comportarse con coherencia y sinceridad, de acuerdo a convicciones espirituales. No decir al adolescente: “No maltrates a tu madre,” y el padre es el primero que lo hace; “no digas groserías,” y los padres las expresan.
Recuerda que no hay principios bíblicos para adultos y para chicos, son para todos por igual.

“Un día preguntaron a un sabio ¿A qué edad debe empezar la educación moral de los hijos?
Este contestó: ‘20 años antes de nacer por lo menos, educando primero a los padres’.”

      ¿Qué tal, eh? ¡Ciertísimo!

Mt. 19:5,6.- Los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por lo tanto,
lo que Dios juntó no lo separe el hombre.

      ¿Cuán buenas son estas  nuevas?
       “Significan esto: Cuando hay desavenencias entre los esposos y se sienten tentados a pensar, 'no estamos hechos el uno para el otro, ¡no hay remedio!', en realidad están escuchando la sugerencia de alguien que les está contando mentiras. No tienen por qué creerlo."Dios los juntó". Son "una sola carne".
         Tan verdadero como el día sigue a la noche, Dios los ha hecho el uno para el otro, a fin de que sean realmente uno.”

       Cuando haya desaveniencias primero vayan a la Biblia, intenten llegar a un acuerdo, y si es necesario, pidan consejo a una autoridad espiritual.
Rom. 12.16.- Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.
Jn. 17.22, 23.- La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.  Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 
         Es un desafío tener unidad siendo tan diferentes, pero no imposible. Un importante reto como personas y como pareja.
       No te desalientes, ¡y a trabajar se ha dicho!





martes, 18 de junio de 2013

Vegetales con requesón


2 tazas de requesón.
1 taza de chayotes.
1 taza de zanahorias.
1 taza de calabacitas.
3 chiles pimiento morrón de distintos colores.
1 cebolla.

*Todos los anteriores ingredientes van cortados en juliana*.

1 taza de brócoli cortado en ramitos.
1 taza de champiñones rebanados.
1 diente de ajo picado fino.
2 cucharadas de mantequilla.
Sal al gusto.

OPCIONAL: Ejote y elote además de lo anterior.

EQUIPO DE COCINA:
1 sartén amplio.

PROCEDIMIENTO:
Cortar las verduras en juliana.
 En sartén amplio, poner mantequilla ajo y cebolla para acitronar.
Agregar luego zanahoria y tiras de morrón.
Después, añadir una capa de requesón y sal al gusto.
Colocar una segunda capa con  chayote, pimiento  morrón, requesón y sal.
Posteriormente, incorporar las calabacitas, pimiento, requesón y sal.
Finalmente, una capa de champiñones, brócoli, requesón y sal.
Tapar sartén y dejar a fuego muy bajo durante 15 minutos o lo necesario para que se cocinen las verduras.

Puede servirse acompañado con arroz al vapor.



viernes, 14 de junio de 2013

Cuatro aspectos que implica ser una sola carne (parte1)


          Ninguna otra relación humana es más íntima, más estrecha, más cercana que el matrimonio.  De ninguna otra relación humana la Biblia habla como de “una sola carne”. 
          
         No eres una sola carne con tus padres, tus hermanos, tus hijos, tus amigos; Dios dice que sólo lo eres con tu cónyuge. Por lo tanto, con ningún otro ser humano debes tener una relación más íntima y cercana que con tu marido.

Gn.2.24.- Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre,
 y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

        Esta vez estudiaremos dos  aspectos que implican ser una sola carne.
1.- Iniciaremos con la más común, que es la UNIDAD FÍSICA, que es una forma de mostrar el amor. Independientemente del mandamiento de multiplicaos para llenad la tierra.
Prov. 5.18-19. Sea bendito tu manantial, 
Y alégrate con la mujer de
tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre.

El acto sexual en el matrimonio, es un acto tan puro como la oración.
Cuando estás en la escuela, ¿cuál es la hora favorita de los alumnos? ¡El recreo! Así debe ser el acto sexual en la pareja, anhelar el tiempo para estar con tu esposo.
Lógicamente que esto implica que guardes energías para eso, porque si te llenas de actividades, ya en la noche lo que quieres es dormir.
PROGRAMEN como matrimonio sus tiempos para esa actividad.

Beneficios de la relación sexual:
 o   Aumenta la expectativa de vida.
 o   Tratamiento de belleza, porque a las mujeres se les hace el pelo brillante y
suave.
 o   Permite limpiar los poros y hace brillar tu piel.
 o   Quema calorías.
 o   Tonifica los músculos.
 o   Es un antiestamínico natural. Ayuda a combatir el asma y las
alergias de primavera.

2.- El acto sexual es resultado de la UNIÓN DEL CORAZÓN.
Esto implica compromiso y consideración.
Cuando el esposo y la esposa son los mejores amigos, se aprecian, se acomodan a los gustos del otro, se sacrifican el uno por el otro, etc.
Si no hay unidad del corazón, la unidad física PIERDE SU FUERZA.
1 Sam. 1.4, 5.- Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio,
daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas,
a cada uno su parte. Pero a Ana daba una parte escogida;
porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos.

¿Qué significa este amor?
ü  Comparten los mismos intereses.
Por ejemplo: Poco a poco el matrimonio se va acoplando y creando su propia identidad, se van pareciendo más al otro.
Algunos aspectos que aprendí a  adaptarme a mi esposo, fueron tomarle placer al ver TV (me gusta muy poco), a comer en la cama viendo una película y a ser más sociable y flexible ante los cambios de agenda.
 Él empezó a tomar el gusto por leer, la importancia de la combinación de la ropa, usar ropa formal, gusto por ver programas educativos o para aprender algo (que sea productivo).
De ambos, decoración de la casa, gusto por tener la casa ordenada, pasar tiempo juntos, el llamado al ministerio.

ü  Les gusta hablar de sus experiencias, buenas o malas.
Somos los mejores amigos y no creo que haya cosas que nos escondamos, solo lo que implica el secreto profesional de consejería o puedan lastimar el corazón del otro por ministerio.

ü  Se gozan juntos.
ü  Comparten sus secretos.
ü  Expresan lealtad y apoyo.
ü  Se ayudan mutuamente en las tareas difíciles.

Puede ser que esto no sea repentino, puede haber faltas de consideración, pero a base de a lo mejor discusiones sobre el tema (en el buen sentido), paciencia, oración, disposición de corazón y consejería, podemos concientizarnos de la carga del otro.
La segunda etapa es que lo reconozca.
La tercera que se  disponga a hacerlo ya te diga: “Sí mi amor, gracias por decírmelo”.
La cuarta, que de verdad lo haga.

La clave está en ceder derechos, si yo le llevo la cena a la cama está contento, y puede adjudicarme un tiempo para ver programas que a mí me gustan.
Yo consiento en romper los planes porque soy muy cuadrada, él me ayuda con algún pendiente que debo hacer de la casa.
Para esto pueden pasar meses o años. Lo importante es empezar, orar por la forma y el tiempo de hablarlo y ser perseverante.

Cuenta una historia que “Una vez el famoso Tomás Edison decía:
-Cuando la Sra. Edison, mi esposa, insiste en algo, yo siempre le doy la razón no discutiéndole.
-Pero le preguntaron intrigados,-¿y si es al revés?
-Entonces es ella la que no me resiste con sus argumentos.
Pero siguió su interlocutor –Puede haber sucedido alguna vez que ambos hayáis insistido… Entonces ¿qué?
-Hemos tenido siempre el sentido común de no insistir los 2 a la vez.”

Col. 3.13.- soportándoos unos a otros, 
y perdonándoos unos a otros si
alguno tuviere queja contra otro. 
De la manera que Cristo os perdonó,
así también hacedlo vosotros.
           
Termino con otra anécdota interesante porque quiero ser lo más práctica posible:
Alguien preguntó a una mujer que celebraba sus bodas de oro, cuál era su secreto para mantenerse casada tanto tiempo.
Ella respondió: “Cuando nos casamos, hice una lista de 10 puntos débiles que, por amor a mi matrimonio, iba a pasar por alto.”
Así, esta esposa demostró el tipo de perdón y aceptación necesarios para hacer que funcione el matrimonio.
A veces no son pecados, son manías que debemos aprender a vivir con ellas, por ejemplo, acomodar  sus cosas como le parece mejor, aunque a mí no me guste).
La unión del corazón es fundamental para tener armonía, y no se construye sola, hay que trabajar para ello.

Aquí le dejamos por hoy, te espero la siguiente semana con la segunda parte de este artículo.

Déjame tus comentarios sobre el tema y cómo te ha parecido la serie.

Bendiciones.

* * * * * * * * 


DESAFÍO SEMANA 2:
Si tu esposo ya no te escucha cuando le dices : “Te amo”, debe ser porque lo has estado diciendo de la misma manera por demasiado tiempo.
¡Exprésalo de alguna manera que lo sorprenda! 
Escríbelo en el espejo del baño, en su agenda o pega una nota en el retrovisor del auto.



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