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domingo, 9 de marzo de 2025

11 años con tu ausencia

 

Han pasado 11 años ya.

La angustia por tu salud, los días de hospital, parecen que todavía fue ayer, lo tengo tan presente...

No dejo de extrañarte un solo día, no se diga mi mamá. Ella ha permanecido fuerte, aunque tiene sus etapas de flaqueza.

Ya tienes una nueva nieta, ha renovado el ánimo de mi mamá y de la familia entera. Es linda y simpática. No esperamos el momento de contarle cómo su abuelo se desviviría por ella, de enseñarle fotos, así como mi abuelita Pachita me decía sobre mi abuelo Alfredo que no conocí.

Alex, como le decías a mi hermano Jojoy,  está radiante y feliz. Ya cada uno tenemos un hijo.

Santi es ya un jovencito y Rafis un adolescente. 

Las voces de mis hermanos cada vez más ocasiones se parecen a la tuya.

Estos dos últimos años tan difíciles, me ha pesado tanto que no estés, es un hueco enorme que no se llena con nada. Sólo Dios nos ha sostenido y las oraciones de muchas personas que nos aprecian. El Señor se manifiesta en cada detalle y dificultad.

Las lágrimas tibias siguen brotando extrañando tu presencia, y sigues inspirando líneas de dolor en mi corazón.

Te añoramos por siempre.



*Foto superior tomada de la web







miércoles, 2 de junio de 2021

Mi tía Gaby


                                                                                                                          1 Abril, 2021.

 

Esta semana ha sido difícil.

Además de mi mamá, hay otras 3 mujeres que son de gran estima: mi tía Gaby, Blanquita y mi pediatra Aurora.

Me enteré antier que mi tía murió hace doce días (17 marzo), y hoy, que Blanquita está muy delicada con cáncer terminal. En lo que va del confinamiento por la pandemia, un año y quince días, 19 personas de mi entorno han sido llamadas por el Padre, poco más de la mitad por el nuevo padecimiento, el resto por otras causas.

Hoy quiero dedicar este post con mucho cariño para mi querida tía Gaby.

Creo que la conocí cuando yo tenía 8 años, la verdad no recuerdo su rostro en nuestro primer encuentro. Fue cuando fuimos al teatro a ver a mis primos a una de las presentaciones musicales infantiles que ella organizaba cada año.

Por esto, mis padres decidieron darnos el privilegio de tener educación musical desde pequeños y nos inscribieron a su escuela. Se llamaba Instituto de Iniciación, Educación y Sensibilización Musical del Niño. Su logo era un pato en forma de clave de sol.

Ella y su mamá, mi tía Julia, quien era pianista, daban las clases a decenas de niños en una hermosa casona antigua en el tradicional barrio de la capilla de Jesús, en el centro de Guadalajara.

Tenían un gato negro y una perra grande pelirroja (raza setter irlandés) que se llamaba Monina, era muy linda perra y muy amigable, la sacaban a saludar a veces cuando terminaban las clases.

Cuando era navidad, adornaba la entrada con un gran árbol hermosamente decorado con motivos musicales. Yo me deleitaba mucho observando los detalles mientras esperaba que llegaran por mí.

Si se tardaban mucho mis papás, mi tía Julia nos daba a mi hermano y a mí un plátano. Y Gaby siempre le decía que nos quería tener como changuitos porque siempre sacaba las bananas! :D Pero ahora que yo limpio la casa, era lógico, pues es una fruta que no tiene jugo y no hace cochinero.

Mi tía Gaby en esos tiempos era una veinteañera. Ella se encargaba de enseñar en mi grupo de flauta de niños de mi edad, su mamá de los chiquitos y de los que estudiaban solo piano.

En un salón grande, frío, sobrio y de techos altos, era donde tomábamos clases. Me gustaba mucho porque nos sentaba en unos bancos grandes de madera natural en forma de cubos, tenía varios pizarrones y una gran variedad de instrumental Orff.

Yo era feliz entre claves, cajas chinas, güiros, triángulos, platos suspendidos,  crótalos, castañuelas, timbales, cascabeles, carrillones, metalófonos y xilófonos.

Mis canciones favoritas de esos primeros años eran Ding Dong, Lulalilela, La Flor de la Cantuta, Tongo Tongo y los cánones del Acitrón, El Gallo Pinto y El Aguacate.

Cuando terminaba el año se hacía la presentación en un teatro pequeño y se narraba una historia. Era musicalizada por los niños de 6 años en adelante y actuada por los menores, de 2 a 5 años. Recuerdo que desde varias semanas antes, ella dibujaba con crayolas en metros de tela de pellón, la escenografía del cuento.

Una vez me llevó a una cabina a narrar el cuento del año por mi formación de locutora.

Esos fines de año eran de locura, pues en cuanto salíamos de la escuela a vacaciones de verano, los ensayos generales eran mañana y tarde por una semana, antes de la fecha del teatro. Esto incluía la prueba de vestuario de todos los que participábamos, como unos 30 niños. Aparte era el recital de los alumnos de piano, y en su momento, de los adolescentes que formábamos el cuarteto de flauta barroca.

Así que ahora que lo recuerdo y escribo, para solo 2 personas dirigiendo, era realmente titánico.

Como te estarás imaginando, para hacer todo eso se necesitaba mucha disciplina y dedicación.

Cómo olvidar sus zapatazos para  marcar el tiempo, sus letreros en las partituras que decían “estudiar 30 horas diarias” en un círculo, su cantada de “1,2,3,4, 1…”  cuando ensayábamos…

Ella era muy estricta y perfeccionista, a diferencia de mi tía Julia, que era un dulce cuando nos daba clase de flauta cuando Gaby estaba enferma. (Pero cuando estudié piano se le quitaba lo dulce y me gritaba desde el patio: “¡Le estás dando martillazos al piano!)

Fueron 2 mujeres esforzadas, trabajadoras y valientes para su época.

Cuando se casó perdimos contacto, solo pude localizarla para mi graduación de la Universidad. Hace tres años que quedó viuda me buscó y convivimos de nuevo, fue un feliz reencuentro porque recuperé a alguien muy amada.

Nos visitamos mutuamente varias veces y nos hablábamos seguido. Me platicaba de su amado  hijo Christopher y su adorado nieto, pasábamos un gran tiempo y siempre se reía de mis chistes. Había tantos años atrasados en que debíamos ponernos al día… no fue suficiente.

Escuchaba mis podcast y estaba al pendiente de mis redes. Tenía apenas unos 21 días que habíamos estado en comunicación. Todo iba sin novedad, ella gozaba de perfecta salud. Por ahí del 2 de marzo le mandé un emoticón de Mafalda, personaje que le gustaba mucho, y me dejó en visto, cosa que me pareció extraña. Ya estaba enferma y no me lo dijo, nunca entenderé por qué…

Pasaron los días y me pareció mucho silencio en sus redes sociales, se inquietó mi corazón y la empecé a buscar. Así fue como supe que ya no estaba.

Ahora es 22 de mayo, no me cabe todavía en mi cabeza que ya no esté. Me viene a la mente al pasar por Plaza Andares que era su centro comercial favorito, cuando ando cerca de su casa, en las tardes entre semana que le llamaba mientras yo planchaba… Pensar lo que sufrió al estar sola en sus últimos días de vida, todavía tenía tanto para dar…

Me retumban en la cabeza sus carcajadas y su voz, que espero no se borren pronto. Su legado: me heredó el gusto por la música y la disciplina, un ejemplo de mujer esforzada.

Su última frase en perfil del whatsapp reflejaba la pasión de su vida; “Cierro los ojos para escuchar música. Creo que merece el mismo cuidado que un beso en los labios.” Y en su estado, su más grande amor: “Los hijos tienen un extraño poder sobre los padres, sufrimos más su dolor que nuestro propio dolor y solo somos felices cuando ellos lo son”.

Dios se la quiso llevar con ese final.

Te extrañamos mucho, te llevo en mi corazón… Gracias 
por tanto, hasta siempre tía Gaby…       
                                                                            
                                                      



jueves, 19 de mayo de 2016

El llamado de Dios.


Mayo 15, 2016.

                Hoy fuimos a comer para festejar el Día de la Madre, y mi mamá le trajo a Santi un globo de helio para que me lo regalara que decía: “Mami te amo, eres la mejor”.


                Y empezó a jugar con él cuando llegamos a la casa, y después baja y me dice: “Mamá estoy emocionado, porque ese globo dice lo que siempre te digo yo”. Y luego empezó a llorar y me aclaró que eran lágrimas de felicidad. Y en eso yo lo abracé y añadió que también estaba muy feliz de haber tenido un buen abuelo, y que lo extrañaba mucho.

                Cabe aclarar que como estamos a unos días de su cumpleaños, trae muy presente al abuelo porque se encargaba de regalarle un gran pastel y llenarlo de juguetes.

                 Entonces siguió llorando y me pidió una foto del abuelo para tenerla en su cuarto porque quería tenerlo siempre presente. Luego tomé una que tengo en la entrada y le dije que esa se la llevara a su recámara.

                 Cuando subimos se la enseñó a su papá, le platicó lo que pasó y lloró de nuevo. Entonces le recordó versículos bíblicos sobre la vida eterna y que vamos a volver a ver al abuelo en el cielo, que la muerte era ganancia para los creyentes en Cristo.

                  En la mañana escuché un mensaje sobre Juan 14. Y le dije a mi esposo que le leyera ese pasaje.

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
 En la casa de mi Padre muchas moradas hay;
si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues,
a preparar lugar para vosotros.
 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez,
y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas;
¿cómo, pues, podemos saber el camino?
 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;
nadie viene al Padre, sino por mí.
Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais;
y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
Juan 14.1-7.

                Y nuestro pequeño de cinco años empezó a emocionarse con la morada que el Señor está preparando para él. Al llegar al versículo 7 le interrumpió y muy ilusionado y determinado dijo:

                -¿Sabes qué papá? Voy  ser Pastor como tú, pero voy a tener que aprender muuuchooos versículos ¿verdad?

                -Sí, pero tienes la ventaja que tú desde niño conoces de Dios y ya sabes varios, con el tiempo y cuando ya sepas leer, vas a ir aprendiendo más y de forma natural.

                -Me voy a estar 100 meses en México y luego me voy a ir a Estados Unidos a decirles que existe Dios a los de ese idioma, luego voy a estudiar francés para irme a Francia -explicó emocionado.

               ¿Por qué Francia? No lo sé. Solo le comenté: ¿Sabes que tenemos unos amigos allá que trabajan en una iglesia? Y contestó muy determinado: “No, pero entonces iré a ayudarles”.

               Y para finalizar dijo: “Abrácenme porque son muchas cosas las que voy a hacer…”

               ¿Qué puedo decir? Sabíamos que nuestro Padre Celestial tendría cosas grandes en su propósito en la vida de nuestro amado, desde su concepción, su nacimiento y a lo largo de su corta pero intensa vida.

                Pero sinceramente no pensé que lo tuviera claro a esta edad. Entendió el plan de salvación a los tres años. Nunca hemos dicho o insinuado nada sobre ser pastor, simplemente hemos enseñado los atributos de Dios con dedicación y teniéndolo presente en cada momento de nuestra cotidianidad.

                Oramos para que no deje su primer amor, que el Señor cumpla Su voluntad en él y le honre con su andar.

Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus caminos.
Sal. 84.5.

Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad;
Afirma mi corazón para que tema tu nombre.
Sal. 86.11.

El hace cosas grandes e incomprensibles,
Y maravillosas, sin número.
Job 9.10.

                Amén.


sábado, 2 de abril de 2016

Milagros del Cielo.


                Hace más de un año que no hemos tenido visitas al hospital. Hace 2 días fui a solicitar turno para revisión. El simple hecho de entrar, respirar y caminar por los pasillos, hacen que mi estómago se comprima. Pensé: “Parece que necesitamos esto de nuevo”, recordando el versículo:


En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo,
 si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 1 Pedro 1.6.

                 Confiamos en que Dios tiene un plan y estará acompañándonos y cuidándonos en todo momento, como siempre ha sido.

                Él se ha encargado de que veamos el fin de cada estancia hospitalaria, de ver cada detalle, cada persona con la que nos hemos cruzado que atiende a nuestro pequeño y hemos encontrado gracia en ellos, de agradecer que lo que pasamos tiene solución y sabemos qué es y por qué, que mi esposo tiene un empleo, que vivimos en un país con hospitales públicos que pueden atenderlo y cuentan con los insumos necesarios, acompañar a otras familias a orar por sus graves situaciones, ver el cuidado de Dios con personas  que están al pendiente intercediendo también por nosotros y haciéndonos llamadas, entre tantos otros “pequeños milagros”.

                Y justo ayer, a propósito de esto, fui a ver la película Milagros del Cielo”. Aunque intenté hacerme la fuerte, no pude contener las lágrimas en varios momentos.

               Un caso de enfermedad tremendamente grave y doloroso para cualquier familia, una prueba de fe.

               Me llamó la atención que los infantes no tienen problema con eso, le creen a Dios y creen en Él, y el Señor usó a esa niña para que fuera de bendición a otra pequeña internada, que estaba enferma de cáncer.

               Con majestuosas actuaciones de Jennifer Garner y Eugenio Derbez y el resto del reparto, recordé y reafirmé que cada día tiene varios milagros. El simple hecho de tener salud para comer pizza cada vez que se nos antoje ¡es un milagro! ¡Tantos niños que no pueden hacerlo!

              Y me vino a la mente:

Por tanto, alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol,
sino que coma y beba y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días
 de su vida que Dios le concede debajo del sol.
Ec 8.15.

             Cuando ya no había remedio, el médico le dijo a la madre de la historia que pasaran el mayor tiempo posible como familia, porque eso era la mejor y única medicina en ese momento.

             Debemos amar lo que es, amar lo que hay y amar lo que está.

             Poder reunirse fue vivificante para la hija enferma y su mamá, pues el hospital estaba en una ciudad distinta a su residencia, por varias semanas no se habían visto y cada quién experimentaba desde su lado la tragedia.

            La posibilidad de estar cerca fue para darse un abrazo, para jugar, para animarse, para ayudarse, para simplemente estar juntos, era prioridad pues no sabían en que momento esa familia nunca más sería la misma.

            Tantas veces vivimos angustiadas por circunstancias vanas, sin disfrutar lo que sí tenemos. En las recientes semanas Dios me ha llamado a enseñarme a disfrutar.

            No solo nos fijemos en los sufrimientos y seamos agradecidas de lo que sí hay. Alegrémonos de poder comer y beber, pues hay personas que por falta de salud no pueden hacerlo y es por suero o sonda su alimento, o no les sabe la comida por causa de las quimioterapias.

            De disfrutar poder hacer las labores domésticas, poder caminar, poder respirar, poder ver, bañarse sin ayuda, tener cabello, escuchar, tener a tus padres, tener hermanos, tener abuelos, tener primos,  tener un esposo, tener hijos, una casa dónde vivir, ropa que vestir, agua para tomar y asearse, luz con qué alumbrar,  tantas y tantas situaciones con que nuestro Padre nos bendice.

            Si eres ama de casa, disfruta, si trabajas fuera de ella, disfruta; si eres soltera, disfruta, si eres casada disfruta, si eres viuda, disfruta; si eres madre, disfruta, si no lo eres también disfruta.

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Ec. 3.1.

Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias,
un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros,
y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia;
porque todo es vanidad.
 Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo,
y todo volverá al mismo polvo. Ec. 3.19, 20.

Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; Ec. 3.12.

             Así que, a gozar, amar y hacer las buenas obras que Dios preparó para cada uno.

            No olvidemos en nuestras oraciones diarias agradecer por la salud y pedir por los enfermos y sus familias, en especial, cuando son niños, pues creo que no hay cosa más dolorosa que ver a un pequeño sufrir.

           Gracias por ser parte de este ministerio en línea.

jueves, 17 de marzo de 2016

Cuando hay adolescentes en casa...


Muchas veces me pregunto cómo será cuando
mis hijos me digan que yo soy la causa de sus males.
La inversión en los primeros siete años 
de la vida se refleja en el futuro. 
Hay que pedir mucha sabiduría y paciencia 
cuando se tienen adolescentes y jóvenes en casa. 
Es bueno recordar cómo nos sentíamos a su edad, 
que cuestionábamos ¡todo! Pero hay que confiar en 
los valores sembrados en la niñez.
Repíteles sin cansancio que los amarás aunque 
se equivoquen, que siempre serás su madre (o padre).



jueves, 25 de febrero de 2016

¿En qué estás ocupada?


Al ver esta imagen recuerdo a Jesús diciendo: Marta,
 Marta, afanada y turbada estás... 
Te invito a reflexionar mediante este video, cómo nos ven
nuestros hijos al vernos "enquehaceradas" en
las labores del hogar.



sábado, 24 de octubre de 2015

Recuperando al niño que llevamos dentro.


En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre,
Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de
los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.
Mt.11.25.

           “Mami: ¿Sabes todo lo que creo de la Biblia?
La historia de David y Goliat.
Que existió Sansón.
Que Cristo murió por mí y limpió mi corazón.
Que Jesús caminó sobre el agua del mar ¿Te imaginas?
Que Jesús le dijo al viento: ¡calla!
Le dio vista a los ciegos.
Hizo caminar a los que no podían.
Sanó enfermos.”

            Hasta ahora entiendo este versículo, cuando veo a nuestro hijo hablar con una emoción singular de las historias de la Biblia y de Jesús.

           A pesar de ser fan de los súper héroes, como los de su edad, le gusta “jugar a Jesús”, porque “así recuerdo lo que yo creo”. Su favorita es cuando caminó sobre el agua.

           “Mami: Tú eres María y yo Jesús.” Y en el juego hace comentarios como estos: “Mira mamá, yo soy Dios, y soy poderoso para hacer cosas que quiera… ¿Qué deseas que haga?... ¿Sabías que el viento me obedece María?... Mira cómo camino ¿ves que no me caigo?... Mamá: van a venir mis amigos los discípulos, ¿nos puedes hacer un postrecito? También vamos a tomar un poco de té.”

            Es un deleite participar en ese juego, pues me sorprende con sus respuestas, que tenga tal sensibilidad y fe. Ya quisiera la décima parte de la pasión y determinación con que cuenta sus relatos.

            Y bueno, eso muestra también el fruto de su salvación, pues realmente sabe lo que contesta y por qué lo dice.

            Cuando vamos creciendo, perdemos poco a poco esa capacidad de asombro, esa inocencia, y en su lugar, hay una niebla que nos impide esa espontaneidad propia de la infancia. Cuánto he perdido, pero Dios me ha mandado a esta criatura para recuperarlo.

             Mi oración es que su corazón sea guardado, y que no mengüe  la fe que tiene en el Señor y en Su Palabra. Que yo sea un instrumento útil y limpio como mamá y no sea de tropiezo con mi ejemplo.

Entonces Jesús dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de los cielos es de los que son como ellos.»
Mt 19.14. (RVC)




miércoles, 23 de septiembre de 2015

Es más trascendente ser, que hacer...



Toma pañuelo, pues la sabiduría de estas mujeres 
llegará a tu corazón.
Relájate, respira y dejar ir... Tan 
simple y ¡tan difícil!

7 de cada 10 mujeres de Reino Unido sienten la presión 
de ser la mujer perfecta. 
¿Ya adivinaste de qué trata el video?

Y está de más decir: Checa y ¡comparte!

*El video está en inglés, puedes poner subtítulos en You Tube o ir a mi pág de Facebook, donde está subtitulado en español, al siguiente enlace: Haz click aquí.


martes, 22 de septiembre de 2015

¡Mamá estoy embarazada!


Excelente trabajo de unos adolescentes peruanos para concientizar
a su generación sobre el embarazo a su edad.
 No dejes de verlo y... compartirlo!


lunes, 22 de junio de 2015

Reflexiones de mi papá y mi apá…


Por Everardo Martínez.
Tengo la bendición de tener un excelente papá. Lo recuerdo enseñarme a jugar.
Yo no fui tan buen padre, pero papá si lo fue conmigo. Me enseñó a jugar, a patear un balón, a ir a la unidad deportiva, a correr, a practicar el deporte y disfrutarlo.
Conservo imágenes de él tirado en el suelo jugando conmigo. Canicas, monos, trapos, zapatos, no había mucho dinero, pero se las ingeniaba inventando juegos con lo que había.
 Jugábamos boliche parando monos frente de la puerta de la calle y los tumbábamos con una pelota.
También aprendí a cuidar a mamá, si un día va usted a casa, verá la escena de ella esforzándose porque él coma caliente mientras ella sigue dando vueltas a la cocina. Y papá esforzado por no comer a fin de esperarla.
Cuando estaba pequeño estas escenas eran molestas, luego creces, te acostumbras y hasta son cómicas, pero ahora de adulto me deleita la belleza de ese cuidado de ambos por ambos. Gracias Dios por el papa que me diste.
Todos los casados tenemos otro Apá, aunque no todos tienen la fortuna de desarrollar esa relación. Yo si la tuve. El buen Mario.
Amo muchas cosas en su vida, amo a sus Chivas del Guadalajara, amo a su familia, amo profundamente a sus hijas, a las 5, y se dedicó y trabajó mucho por darles lo mejor.
Se esforzó por criarlas, educarlas, que estudiaran una carrera, que fueran mujeres buenas, lo logró. Perseveró sobre todo por enseñarles El Camino, no solamente un camino, o los caminos, o un “buen” camino. Sino El Camino. Se los transmitió de diferentes formas hasta que las vio allí …
Un día, llegó temprano el tiempo que queremos que llegue tarde. Su batería renal se fue acabando, asombrados lo vimos decolorarse hasta partir. Y en ese punto que parecía haberlo perdido todo, en Verdad lo tenía todo: Su Señor.

Festejemos lo que tenemos, agradezcamos lo que tuvimos.

viernes, 19 de junio de 2015

Factores comunes en personas con atracción homosexual.



Por Everardo Martínez Macías.

Comencé a trabajar con las personas con atracción sexual, y al hacer la historia clínica, fui encontrando factores en común:

Ø  Todos sin excepción se identifican con el progenitor del sexo opuesto.

Me explico, las mujeres están identificadas con el padre.

Como ejemplo, citaré a una hija de pastor evangélico. Veía a su papá como el líder, como el brillante, como el elocuente, el inteligente.

Por su parte, los varones se identifican con la madre, a quien consideran como la eficiente en casa y también fuera de la misma. 

Ø Menosprecio o rechazo, hacia el progenitor del mismo sexo.

En el caso de las mujeres, estiman el rol femenino como totalmente despreciable o al menos poco atractivo. No lo creen inteligente, no les parecía brillante, ni era socialmente aplaudida.

También se encuentra el caso donde la personalidad de la mamá es demasiado fría, dura, la cual trata a la hija como una cosa, por lo que la hija no logra una identificación con ella.

En cuanto a los varones, les sucede igual con un papa que había sido alcohólico, desempleado, ausente o apático.

   Ø La Dinámica Familiar.

Sería largo de explicar aquí, pero tocaré algunos puntos básicos.

En los chicos encontré algunos escenarios que se repetían como:

v Ser el varón menor,

v Ser un varón que está entre hermanas.

v En otros casos, aunque tiene hermanos, no logra identificarse con el padre como sus hermanos percibiéndose así como extraño, diferente, o inferior. Es entonces cuando, el hijo es rescatado por la mamá generando comenzando también un proceso de afeminamiento.

Por su parte,  las damas funcionan exactamente al revés, puede ser:

*       La hija mayor, que tiene que funcionar muchas veces como padre, como líder, desarrollando así cualidades más masculinas socialmente.

*       La madre está sola y le asigna a la hija mayor el papel del hombre, consultándola, dándole poder de decisión, etc. (Luego explico porque esto puede llevar a la homosexualidad o porqué en este caso o en estos casos, estas cualidades llevaron a la homosexualidad.)

*       La niña se desarrolló entre hermanos varones y por ende en un ambiente masculino. Algunas veces esto también se combinaba con un padre que premiaba todas las actitudes masculinas, los deportes y las actitudes rudas, y eso hacía que la niña reprimiera rasgos de su femineidad como la dulzura, el pedir ayuda o hasta el simple llanto a fin de mostrarse fuerte.

Ø    Pares (misma edad y sexo).
Al haber estado identificados con el progenitor del sexo opuesto, cuando entran a la primaria, se les dificulta relacionarse con niños de su mismo sexo. Dada la tan buena relación con el padre del sexo opuesto.
Por ejemplo, los niños varones con la madre, están muy familiarizados con el mundo femenino, o con las relaciones femeninas, por tanto se sienten más seguros entre las compañeras niñas.

Al suceder esto, no se relacionan con sus pares, sino con el sexo opuesto, provocando la imitación de conductas del sexo opuesto: niños afeminados y niñas amachadas.

Sin embargo, los otros niños, en una cruel forma de hacerlos de su grupo, comenzaran a atacarles y etiquetarles como homosexuales, creando más distanciamiento entre los amigos del mismo sexo y fortaleciendo el amaneramiento.

   Ø Abuso sexual o violación.
Las niñas que fueron violadas generan un temor obvio hacia los hombres, satisfaciendo sus necesidades emocionales en la adolescencia con su mejor amiga.
En ocasiones parte de su barrera defensiva contra el sexo opuesto es no vestirse femeninas, incluso descuidar su cuerpo.

En el caso de los niños, el abusador o violador les hizo sentir algo de afecto, y al estar ellos tan necesitados de ese padre que les abrazara, aprendieron a conseguir afecto por esa vía.
Lo anterior, habría provocado una excitación homosexual o una excitación por vía homosexual que los había de confundir. La confusión radicaba en el placer que habían sentido, porque el cuerpo está diseñado para sentir.

Pero con la cultura de “somos lo que sentimos”, comenzaban a asumir que “eran” homosexuales.


En conclusión, quiero destacar que yo no invente nada, ni descubrí nada nuevo, mis colegas de Estados Unidos en NARTH (Asociación Nacional de Terapia Reparativa de la Homosexualidad, en sus siglas en inglés) ya tienen hablando de esto casi 30 años.

Cualquier duda puedes comentar con confianza aquí en el blog o escribirme un inbox en mi páginaEverardo Martínez.

La primera parte de este artículo, puedes encontrarla aquí: Soy homosexual y no quiero serlo.
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